domingo, 23 de agosto de 2009

El caldero

Las casaderas vertieron dos gotas de sangre en el caldero.
necesitaban buenos proveedores
y eso pidieron.

Luego las viudas tallaron sus yemas
querían compañeros para sus soledades

De la sangre mezclada salieron burbujas con sabor a deseo.

Las niñas querían un asno para montar
y jugar sus juegos nuevos
“a ser mujer” las empujaba la sangre que arrojaron en el caldero.

Ella bebió
Tragó hasta las virutas de hierro

Menstruó como reguero
brotaron lirios y crisantemos
se volvió fecundo el huerto
fecundo de misteriosas insatisfacciones
de esas en que cada cual obtiene lo suyo
pero no está completo

A coro reclamaron:
Devuélveme la sangre
que no se lo que quiero.

2 comentarios:

  1. Las persianas de mi blog se cerraron.
    De soledad, de indiferencia.
    Mato mi creatividad y me enclaustro.
    Creo haber estado aqui, como invisible y fantasmal presencia. Pero se que me he ido.

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  2. La historia de la humanidad que se va tejiendo desde, y con, arquetipos.
    Impecable buceo por el mundo femenino...
    Sumo mi elogio desmedido.
    Beso.

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Se donde viven