domingo, 26 de julio de 2009

Cazuela

Para disfrutar una buena cazuela primero hay que definir de que la queremos hacer. Podemos optar por: cazuela de mariscos, de ave o de olvidos.
Si decidimos hacer la de olvidos es muy útil tener en cuanta que los ingredientes principales son los rincones. Hay que buscarlos, no se consiguen en cualquier mercado.

Los comerciantes obtusos, los que no quieren cambiar son poseedores de varios miles de rincones en ángulo.
Están los curvos, pero hay que tener cuidado de no perderse en ellos porque a veces se pasan de húmedos, mullidos y en apariencia acogedores.
Las puertas que se cierran de un portazo le dan un sabor agreste, casi violento. Es sólo para paladares acostumbrados.

Sin embargo hay ingredientes que se tiran en picada dentro de la cazuela. Son suicidas. Al caer se lastiman y se dejan la herida como una insignia. Si uno los sabe parar a tiempo, sin excederse en la cantidad necesaria, le incorporan a la preparación un dejo romántico y enamoradizo que le va muy bien.

La cazuela se sirve en mantel blanco y con las sillas vacías. Los comensales no le sientan a este manjar.
Para mejor presentación del plato se desparraman azarosamente sobre la mesa algunas manchas indelebles de un pasado incierto. Puede suceder que uno intente verlas en detalle, pero al concentrarse y hacer foco el color se diluye y al fin el tizne es un borrón que no estaba allí. O se corrió algunos centímetros, lo mejor es dejarlas que se acomoden donde mas les guste.

Esas pequeñas incrustaciones de cera sobre la tela son infaltables velas apagadas a destiempo.

Al costado del plato de sitio, sin dudas se ubica la servilleta con el aliento de la despedida. Tiene en el borde un monograma con el nombre que es doloroso recordar.

4 comentarios:

  1. Jorge, vos estás re loco...

    Como todos tus textos, éste también es excelente.

    "Las puertas que se cierran de un portazo le dan un sabor agreste", o "La cazuela se sirve en mantel blanco y con las sillas vacías" es muy loco y muy original.

    Siempre es un placer leerte

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. jajajaja. buenisimo el final de asfixia. subestime la historia.perdon por eso. y gracias por el giro inesperado.

    ResponderEliminar
  3. Jorge, este texto me gustó mucho también.
    Lamento no poder criticarte como me pediste.
    :)

    ResponderEliminar
  4. Creo que de vez en cuando a todos nos toca digerir ese menú.
    Excelente final!!

    Saludos,

    ResponderEliminar

Se donde viven