miércoles 6 de julio de 2011

El Placard


Si pudiera sería un gozante. Chapotearía por los esteros de lluvia que refrescan el living. Metería el rostro en la maleza del muro. Me fundiría con el paraíso cabalgando en los acordes de la pequeña serenata nocturna.
Si adorara a un dios le construiría un altar. Un altar con el dios danzando, creando mundos con sus múltiples brazos. Le haría los pies torcidos, avanzando incansable hacia el origen.
Sin duda disfrutaría de la humedad de mi cuerpo recién lavado. Bailaría desnudo y con los ojos cerrados una danza enardecida.
Me deleitaría con el roce del gato que ronronea. Gozaría del cosquilleo de la comida especiada flotando en el paladar. Me derretiría con la caricia de los cobertores de la cama limpia. Me embriagaría en su pubis y en la levedad de su piel tensa.
Si hubiera aprendido a deleitarme con el don de la vida no tendría tres cadáveres pudriéndose sin remedio. Mis dioses sin altar me castraron. Me anestesiaron. Me llenaron de humedad los pulmones. Me resecaron la piel.
Si pudiera matar a mis dioses, me regocijaría en el anonimato y en no llevar peso; me ataría los zapatos, fuerte. Caminaría descalzo. Pero ellos untaron mis pies con el barro de los charcos sobre la alfombra.
Si una brizna de claridad me atravesara, aprendería a desvelarme al amanecer para recibir el regalo de su cuerpo luminoso. Le hablaría con gestos o con mohines o con guiños.
Ellos resisten en su refugio. Ya me cansé de golpear los muros que nunca cederán. Desvelado, ya no como, sólo bebo dos sorbos de tristeza. Cada día más impotente veo caer a pedazos la belleza enmascarada en la ilusión de la piel. Cada día más imposibilitado, enmudezco ante el reclamo de la sangre y de las vísceras. Cada día más enfermo, más abismado en este espacio oscuro, indiscernible. Escupiendo a la hembra que abandona la guarida. Blandiendo la caña con la que azoto a la esclava.
Si al menos lo intentara, mi cuerpo no sería este harapo mugriento, paralizado, abandonado de alma, muerto de abatimiento y de sueño.
Si los cadáveres no tuvieran entidad, me regocijaría haciendo girar un mundo con mi falo en eterna erección.

3 elogios desmedidos:

  1. ¿cuando será que el arte sea el único guía del ser humano, la creación por volar nomás?

    Mientras tanto asistimos a la obra de siempre, quien tiene el falo más largo.

    Salú Don Jorge, moldee su Dios que nosotros bailamos.

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  2. BU E N I SI M O! Oh si. Me tuve que santiguar tres veces para poder leerlo, pero no supe cómo...
    Ah y para que veas que dios existe, acá esta la foto http://anthr.religion.nielsonpi.com/media/cerne_abbas.jpg

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Se donde viven